Adicciones
Las adicciones son patrones de conducta o consumo que la persona mantiene a pesar de que generan consecuencias negativas en su vida. Pueden implicar sustancias (alcohol, drogas, medicamentos) o conductas (juego, pantallas, comida, compras), y muchas veces se acompañan de ansiedad, estrés o emociones difíciles de gestionar.
Afrontar una adicción
Puede generar sentimientos de culpa, vergüenza o miedo al juicio, lo que hace que muchas personas intenten solucionarlo en soledad. Sin embargo, estas conductas suelen ser una forma de intentar manejar malestar intenso, no un fallo personal.
En algunos casos se trata de consumo de sustancias; en otros, de conductas que poco a poco van ocupando un lugar central en la vida, como el juego, el uso problemático de tecnologías, las compras compulsivas o determinadas conductas alimentarias o sexuales.
Con el tiempo, estas conductas pueden generar una pérdida de control, interferir en las relaciones, el trabajo o la salud, y aumentar aún más el sufrimiento.
En terapia es posible comprender qué función cumple la conducta, desarrollar alternativas más saludables para manejar el malestar y recuperar progresivamente una mayor sensación de control y coherencia con los propios valores.
¿Cómo trabajo las adicciones en terapia?
Mi enfoque se centra en el acompañamiento emocional, ofreciendo un espacio seguro y comprensivo donde la persona pueda explorar sus emociones, entender sus dificultades y sentirse apoyada sin juicio.
Cuando es necesario, derivamos a recursos especializados para tratamiento de la adicción, coordinando la intervención para que la persona reciba la atención profesional más adecuada. El objetivo es que nadie tenga que enfrentarse solo/a a la adicción y que pueda avanzar hacia una vida más equilibrada y coherente con sus valores, mientras cuenta con acompañamiento emocional durante todo el proceso.